domingo, 2 de noviembre de 2014

EL RECADERO DE BUSH


Corría el año 2.013 de nuestra era cuando el presidente más acomplejado que hemos disfrutado recientemente, José María Aznar López, en adelante Aznarín, pretendió situar a España en el lugar que “históricamente le correspondía”.

Otro presidente de la misma brillantez, en este caso en EE.UU. , George Bush, en adelante Bushito, entendió que su nación debía cumplir el papel que la historia le había encomendado y debía librar a la humanidad de la amenaza de Saddam Hussein, que se estaba dedicando a fabricar armas de destrucción masiva.

Como sucede actualmente, España formaba parte del Consejo de Seguridad y Bushito, se lo soplaría algún asesor, pensó que España debía tener un gran ascendiente sobre la comunidad iberoamericana por lo que le interesaba de aliado. Bushito que sabía que no iba a poder sacar adelante una resolución del Consejo de Seguridad (se conocía la intención de vetarlo por Rusia, China y Francia), quería obtener una legitimidad moral para la intervención. Necesitaba al menos conseguir nueve votos favorables a la misma (número de votos necesarios para aprobar una resolución si no hubiera vetos) y se daba la circunstancia de que México y Chile también eran miembros temporales del club. Por tanto el César envió al Gobernador de Hispania a que convenciera a Lagos y Fox. Estos le dijeron, en lenguaje diplomático, que nasti de plasti y que cogiera el avión de vuelta. El ridículo de nuestro país, aunque los medios de la derecha consideraban que Aznarín era un gran estadista, fue mayúsculo. Aznarín da para relacionarse con Gadafi, no para más. Ni llegaron a presentar la propuesta de resolución al Consejo.

La intervención se produjo sin resolución y por ninguna parte aparecieron las terribles armas. Así nos lo hizo saber, entre sonrisas, Bushito. La CIA ha tenido a lo largo de su historia sonadas meteduras de pata, pero en aquella ocasión no se trató de un error. Aquella intervención tuvo (a fin de cuentas es lo que mueve el mundo) motivaciones económicas. El programa “petróleo por alimentos”, suponía un lucrativo negocio (amén de para Saddam), para Francia, Rusia Y China (países que iban a vetar, curiosamente) y las empresas norteamericanas no participaban del pastel. Por otra parte el lobby armamentístico norteamericano (después de la decepción que les supondría el final De la Guerra Fría) necesita de conflictos para dar salida al stock de armamento, y así poder vender a su gobierno los nuevos avances tecnológicos de su industria. Todo ello unido a que la Casa Blanca era republicana (más belicosos y receptivos a los intereses de las grandes empresas) provocó que a pesar de la gran oposición de la población mundial , del Consejo de Seguridad y de una gran mayoría de países se invadiera Iraq.

De aquellos polvos esto lodos y ahora Iraq es ingobernable y ha surgido en su territorio el Estado Islámico con el enorme problema que supone para nuestra civilización.

El Gendarme del Mundo estaba acostumbrado a imponer dictaduras afines a sus intereses cuando los gobiernos de otras naciones (aunque como en Chile fueron democráticamente elegidos) no eran de su agrado. Pero no es lo mismo una dictadura militar en la que imponiendo determinados niveles de terror sobre la población se puede controlar un país, que imponer la democracia (excusa que utilizaron, amén de la de acabar con el terrorífico arsenal iraquí). Una democracia supone otorgar el poder al pueblo y dotarlo de libertades. No siempre se puede controlar lo que vota y el uso que haga de la libertad adquirida un pueblo.

La democracia se debe establecer por convencimiento, no por imposición. El mundo musulmán se encuentra en su Edad Media (curiosamente el año 1.435 de su era) y no existe aún una separación entre la religión y el poder político. Hasta que ésta no se produzca es difícil que puedan tener sociedades homologables a la occidental. Esto se conseguiría aumentando el nivel cultural de su población para que surgieran nuevos pensadores amén de los que existan, como sucedió en Europa, que impusieran nuevas formas de entender la religión, y no lanzando misiles tomahawk. Éste será un proceso costoso y a largo, largo plazo. Pero el problema del radicalismo islámico es más acuciante.

EE.UU. como potencia hegemónica ha de procurar mantener los equilibrios internacionales y no provocar otros nuevos como hicieron en Iraq, país que la mano férrea del tirano tenía controlado, y que aquella actuación sumió en el caos. Más inteligente ha sido Obama al no apoyar militarmente en Siria a los rebeldes consciente que caído Bashar al Assad sus sucesores serían peores para su pueblo y provocaría nuevos desequilibrios regionales (lo que más interesa evitar) con el ascenso del Estado Islámico.

De momento, en gran medida gracias a la sabiduría de algunos gobernantes, el radicalismo islámico se extiende y supone una gran amenaza para nuestras libertades. Tampoco es de temer que el Islam se lance a la recuperación militar de Al-Andalus, pero como se generalicen los atentados terroristas en nuestros países corremos el riesgo de que nuestros políticos limiten derechos y libertades (como sucedió tras el 11S). Ya sabemos que se muestran prestos a la hora de limitarlos y remisos a la de concederlos. Si además tenemos en cuenta que nosotros los tenemos a tiro de piedra, y que el amigo americano con la fracturación hidráulica no tiene tanta necesidad energética, quizá seamos nosotros los que tengamos que poner los muertos en esta ocasión.

Si no fuera porque no dudo de la virtud de doña Barbara y cierto parecido físico aún no me explico como un hombre de la capacidad de George Bush (no confundir con Bushito) pudo procrear semejante engendro. Misteriosa y compleja ciencia, la genética. 
 
Fermín.

domingo, 26 de octubre de 2014

EL COMUNISTA RAJOY


Ufano que está Rajoy con los resultados de la última EPA. Ciertamente habida cuenta de los años de crisis que llevamos siempre es positivo un descenso del desempleo tan significativo como el obtenido en el último trimestre. 195.200 parados que dejaron de serlo y un incremento neto del número de trabajadores de 151.000 personas. Visto así justificarían cierta euforia oficial. Pero estos datos tienen también sus sombras. Sombras que la propaganda oficial no tiene tanto interés en destacar.

Por una parte la población activa sigue disminuyendo, 44.200 personas en este último trimestre (desde la llegada al poder de tan venturoso gobierno ha descendido en más de medio millón de personas). Evidentemente muchos inmigrantes han abandonado nuestro país, muchos españoles han emigrado y otros muchos ya no tienen esperanza de conseguir empleo y han desistido.

Otro dato a destacar es que si bien el número de empleados es superior, el número de horas trabajadas efectivamente, disminuyó respecto al anterior trimestre en un 8,5% (49,5 millones de horas). Evidentemente en el tercer trimestre están los meses de vacaciones por excelencia, julio y agosto, lo que podría explicarlo, aunque también es cierto que el turismo es la principal industria del país. Lo que es verdad es que la actividad laboral no parece que se esté incrementando significativamente . Estamos en una situación en que aumentan el número de empleados pero no así el tiempo efectivo de trabajo, lo que lleva a pensar que en ocasiones lo que era un trabajo a tiempo completo se ha convertido en dos o tres trabajos temporales. Esto produce una disminución del número de parados, pero sin un claro aumento de ocupación real.

En cualquier caso el porcentaje de desempleo se sitúa en el 23,67%, pero también hay que tener en cuenta que el subempleo (entendiéndolo como aquellas personas que desearían trabajar a tiempo completo y se ven obligadas a hacerlo a tiempo parcial) es superior al 55% por detrás solo de Grecia en la UE. Supone más de un 8,5% de la población activa. Por tanto entre desempleados y subempleados suponen la tercera parte de la población activa en España. Cierto es que España es uno de los países de la UE con mayor porcentaje de economía sumergida (hay quien la sitúa en un 24,6% del PIB), lo que permite paliar la situación. Pero también es verdad que siempre lo ha sido y ello hacía que nuestro país asumiese las tasas de paro más elevadas de la UE. La economía sumergida permitía absorber nuestras elevadas tasas de desempleo cuando teníamos dos o tres millones de parados. En la situación actual con cerca de 5,5 millones de parados no alcanza, lo que provoca que las tasas de pobreza se disparen (uno de cada tres menores en España están en situación de pobreza). España es el tercer país de la UE con más trabajadores pobres (12,3%), lo que indica que un trabajo ya no garantiza una vida digna.

Parece como si Rajoy intentara solucionar el problema del paro siguiendo la política de reparto del trabajo propuesta por IU. No lo ha hecho reduciendo directamente la jornada laboral, sino estableciendo las condiciones de política laboral que conducen a ello. Eso sí, aumentar nuestra competitividad reduciendo los costes laborales no sé si lo aceptaría la izquierda. De todas formas en este mundo nuestro del pensamiento único parece que lo mismo que al PSOE se le acusó de seguir políticas de derecha, los populares tampoco hacen ascos a las propuestas de la izquierda.

Queda un año para las próximas generales y el tiempo corre. Por mucho que se puedan criticar los gobiernos socialistas, sus políticas sociales (como el incremento de las ayudas al estudio) fueron causa de que se constituyera una clase media más preparada y proclive a votar a la derecha. Las políticas de Rajoy, tanto laborales como educativas (dificultando el derecho a acceder a las becas), están empobreciendo las clases medias, base electoral popular. Parece que el nivel de nuestros políticos es tal que tanto los unos como los otros gobiernan para socavar sus bases electorales. Se tiran piedras contra su propio tejado.

No parece que haya propuestas para modificar nuestro sistema productivo. Ya Aznar apostó por el ladrillo, Zapatero se dejó llevar por los vientos favorables hasta que nos llevó al desastre y a Rajoy tampoco se le ven ideas.

Si en vez de apostar exclusivamente, como se hizo, por el ladrillo y el turismo se hubiera invertido en I+D, quizá en vez de haber estado dispuestos a bajarnos los pantalones ante un mafioso como Adelson para que montara un puticlub, hubiéramos podido optar a una sucursal de Silicon Valley u otro tipo de inversiones tecnológicas de mayor valor añadido y mejores salarios; sin que ello hubiera tenido que significar renunciar a ningún otro sector productivo. Pero somos tan inteligentes que formamos a nuestros jóvenes con nuestros impuestos para que se aprovechen de ello otros países de nuestro entorno.
 
Fermín.
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domingo, 19 de octubre de 2014

EL MONO VASCO


MensajeAllá que andan estos catalanes con su mantra del derecho a decidir. Así expresado, ¿quién se puede negar al derecho de las personas de elegir su destino? El problema surge cuando se trata de determinar quien es el titular de este derecho, ¿España, Cataluña, Barcelona o la comunidad de propietarios de 13, Rue del Percebé?

Llevando tan respetable derecho al límite, éste habría que situarlo (salvo casos de doble o múltiple personalidad) en el terreno individual. Pero, el individuo, la diversidad, la genialidad, la diferencia, la creatividad, ¿se aceptan?

Divertidos que son Mas y Junqueras cuando ofrecen la libertad a los catalanes. Ofrece la libertad un régimen tan intervencionista en la vida de las personas que determina hasta el idioma en que debe rotular su comercio un tendero. Cuentan ellos que la creación de un estado propio supone la libertad del oprimido pueblo catalán, cuando el mero concepto de estado supone una limitación de la libertad del individuo. Un estado no es mas que un mal necesario para organizar una sociedad, de manera que podamos vivir con unas reglas que eviten que nos matemos en exceso los unos a los otros. ¡¡¡Pero de ahí a llamarlo libertad!!! ... Quizá se refieran a la libertad de alguno que otro que ya conocemos.

Como animales que somos llevamos en nuestros genes el instinto de supervivencia que nos obliga a ser competitivos. Si un león ha de ser más rápido que la gacela para sobrevivir, cada persona ha de destacar sobre el resto. Ha de ser el que tenga mejor vivienda, mejor coche y la pareja más guapa e inteligente. La imposibilidad que tenemos la mayoría de los mortales de conseguirlo nos lleva a la frustración. Solo hay un lobo alfa en la manada, el resto no se come nada.

Para superar nuestra imposibilidad de destacar por nosotros mismos nos volvemos gregarios y necesitamos identificarnos con algún líder, con alguien que haya triunfado por nosotros, con algún grupo que se considere mejor. El borreguismo, la tribu, la manada, la masa se impone al individuo, a la diferencia, a la singularidad. Esta mediocridad que nos caracteriza nos lleva a unirnos al chulo de la clase, a vestir como la mayoría, a pensar como la mayoría, a hablar como la mayoría y a marginar al que margina la mayoría. No conviene desentonar.

Esto del nacionalismo no es un descubrimiento de vascos y catalanes. Históricamente la mayoría ha oprimido a las minorías. Se ha perseguido o se ha despreciado al judío, al moro, al negro, al sudaca, al gitano, al hispano en EE.UU., al copto en Egipto, al pepero en Cataluña y Euskadi, …

El sistema educativo siempre ha sido una herramienta del poder. Ya fuera la Iglesia Católica, Paquito Franco, los nacionalistas que imponen un idioma y cultura o hasta los socialistas con Educación para la Ciudadanía. Los que mandan en cada momento enseñan a la chavalería que es lo que tienen que pensar, en vez de enseñarlos a pensar. No interesa formar ciudadanos críticos, interesa formar buenos profesionales, consumidores que mantengan el sistema, personas políticamente correctas (de acuerdo a lo que se considere políticamente correcto por al que le toque mandar). Como añoro a John el Salvaje en la novela “Un Mundo Feliz” de Aldous Huxley.

Equivocada creo que marcha la progresía de nuestro país (PSOE, IU y ahora Podemos) con su condescendencia con el nacionalismo (quizá todavía los consideran compañeros de trinchera antifranquista). Realmente las diferencias entre estos nacionalistas vascos y catalanes y nuestro bienamado Paquito (y también cierta ganadería popular) no es tanta. Uno intentó españolizar todo el país y los otros están en la tarea de catalanizar o vasquizar su territorio. Uno nos hablaba de la España Una, Grande y Libre (bien que soñaba con el imperio perdido) y los otros con la entelequia de Euskal Herria o los Paisos Catalans. En lo que si se diferencian es en el trapo en el que se envuelven (la rojigualda, la estelada o la ikurriña).

La democracia, como la historia nos ha enseñado, otorga la legitimidad para gobernar, pero no tiene por que suponer ni la virtud, ni la bondad, ni la razón. Hitler llegó al poder democráticamente y en Francia acaba de ganar Marine Le Pen.

Esto del nacionalismo presenta tintes fascistoides. Cierto es que ya no viste lo de hablar de diferencias étnicas o tribales (no es lo políticamente correcto). Ahora las diferencias son “culturales”, hay que adaptarse a lo aceptado en cada momento (¡Con las cosas que decía don Sabino!). Claro que existen diferencias, ¡qué aburrido si no!, como que difieren el Iturriaga del Gabilondo, el Busquets del Claramunt. Pero estos señores nacionalistas solo entienden de grandes diferencias con el resto y completa uniformidad entre ellos.

Navegaba yo por los internetes de Dios nuestro Señor cuando topé con lo escrito por una joven a la que supuse (siendo moderado) nacionalista vasca. Hacía referencia a los antiguos pobladores de EusKal Herria (quizá lo que se enseñe ahora en las ikastolas de aquellos lares), vascones, autrigones, caristios, várdulos, …. Abrumado ante tanta erudición suspiré aliviado al comprobar que no se remontó al mono del que descienden los vascos que, de todos es conocido y unámimemente aceptado por la comunidad científica, fue otro mono diferente de aquél del que hemos evolucionado el resto de la humanidad.
 
Fermín.

domingo, 12 de octubre de 2014

¿HASTA CUÁNDO LOS PRIVILEGIOS DE LA IGLESIA?

España, “reserva espiritual de occidente”, mantiene vigente el Concordato con la Santa Sede de 1.953 con algunas modificaciones realizadas con la llegada de la democracia para adaptarlo a la realidad de la libertad religiosa establecida en la Constitución.

Pero la influencia de la Iglesia en la vida política es evidente y lo usan para mantener una serie de privilegios económicos, fiscales, educativos, etc.

Para llegar al consenso constitucional se aceptó la definición de nuestro país como Estado aconfesional en vez de laico, lo que permite llegar a acuerdos de colaboración y de ayuda económica con determinadas instituciones religiosas. La Iglesia Católica aparece expresamente mencionada en el artículo 16.3 de la Carta Magna.

A través del IRPF cada contribuyente que lo desee puede aportar un 0,7% para financiarla. Anteriormente estaba fijado en un 0,5239%, pero habida cuenta de que había que establecer un complemento estatal para cubrir sus necesidades (ya que solo una tercera parte de los contribuyentes marcan la casilla correspondiente en su declaración) se incrementó en 2.007. La financiación de la Iglesia debieran realizarla los propios fieles con sus aportaciones y no detraer de las exiguas recaudaciones de IRPF (para las necesidades del país) un porcentaje. Que hagan aportaciones adicionales los que lo deseen.

Están exentos de tributar por el IBI. Habida cuenta de que la Iglesia posee más de 100.000 propiedades y unas 120.000 hectáreas de tierras de cultivo, el ahorro por este concepto es considerable y lógicamente equiparable al deterioro para las arcas públicas. Comprensible sería en el caso del patrimonio histórico, pero no debería afectar, como lo hace, a todas las propiedades de la Iglesia.

Además gozan de otros beneficios fiscales como la exención del impuesto municipal de obras, desgravaciones fiscales a los fieles o empresas que realicen donativos, etc.

Este dinero se utiliza fundamentalmente a financiar el culto o el proselitismo. Por ejemplo, siendo generosos, sus aportaciones a Cáritas no superan el 5% del presupuesto de esta organización. El resto corresponde a donativos, aportaciones públicas, etc.

Históricamente la Iglesia ha sabido moverse en los círculos del poder. Sus vinculaciones con el partido del gobierno actual son conocidas y se han reflejado en sus políticas. En épocas de recorte de gasto, éste no parece haber afectado al clero.

La reforma educativa que se concretó en la LOMCE, supuso que se considerara la asignatura de religión con los mismos efectos académicos que el resto de asignaturas. Así, por ejemplo, para la concesión de becas tienen el mismo valor la religión que cualquier otra. De tal manera que el adoctrinamiento en unas creencias religiosas (perfectamente respetables) tienen la misma consideración que el conocimiento científico o humanístico. Lo lógico sería que la religión se impartiera en los templos de culto de las distintas confesiones religiosas. Además se obliga a los alumnos que no deseen cursar la asignatura de religión a cursar otra alternativa; inteligente estrategia para no perder más acólitos.

Los profesores de religión son retribuidos con dinero público (500 millones de euros al año) pero su designación corresponde a las diócesis. Se ha dado el caso de algún docente de la asignatura al que se le ha privado de su puesto de trabajo por haberse casado con un divorciado. La lógica indemnización que impone la justicia no corre a cargo del clero sino del Estado. No entro en la exigencia de coherencia con sus creencias que les exijan a los profesores, pero al menos que no lo paguemos entre todos.

La confusión de la derecha española con la Iglesia llega a tal punto que uno de sus ministros, Jorge Fernández Díaz (miembro del Opus Dei), concedió la medalla de oro al mérito policial a Nuestra Señora María Santísima del Amor o la Gran Cruz de la Guardia Civil a la Virgen del Pilar por no se sabe que extrañas aportaciones en desconocidas investigaciones. Esto en un país donde se supone la separación entre Iglesia y Estado.

Pedro Sánchez ha propuesto derogar el Concordato con la Santa Sede. Anteriormente ya hizo Rubalcaba declaraciones en ese sentido. Pero no nos confundamos, solo pretende que la jerarquía católica se modere en sus opiniones sobre el aborto, el matrimonio homosexual, etc. Han sido muchos años de gobierno socialista como para que tengan credibilidad.

En la Edad Media se usaba por parte de la Iglesia la excomunión como herramienta para mantener la fidelidad de nobles y reyes. No tanto por el miedo que produjera en estos como por las reacciones que pudiera provocar entre sus súbditos. El poder de la Iglesia persiste (ahora utilizan el control del sistema educativo, control de medios de comunicación, etc., más que la superstición de un pueblo analfabeto), y no parece que las cosas hayan cambiado tanto como creemos o nos quieren hacer creer.
 
Fermín,

domingo, 5 de octubre de 2014

PSC, LA RÉMORA DEL PSOE


El PSC se fundó en 1.978 resultado de la fusión de la Federación Catalana del PSOE y otros partidos socialistas catalanistas. En él se mezclan tendencias catalanistas y autonomistas. Actualmente es un partido independiente asociado al PSOE, siendo su marca en Cataluña.

El PSOE es un partido que ha tratado históricamente de crecer aunando tendencias en ocasiones difíciles de conciliar. No solo lo ha hecho absorbiendo e integrando pequeñas formaciones sino que, en su afán de alcanzar el poder, ha llegado a realizar pactos de gobierno en municipios y autonomías con otras formaciones minoritarias. Esto ha provocado en muchas ocasiones gobiernos inestables (como pasó en Baleares) que acabaron fracasando. Además esta estrategia de pactar con grupos heterogéneos ha provocado que presente a la sociedad un discurso diferente en función del territorio donde se presenta.

Por contra el PP tiene un discurso más homogéneo aunque el Estado Autonómico obliga a matizar el mensaje según el territorio. Ejemplo de que quiere mantener prietas las filas lo tenemos cuando en 2.008 UPN, al llegar a un acuerdo con el PSOE, propuso la abstención en la votación de los Presupuestos Generales del Estado. Mariano Rajoy respondió rompiendo su acuerdo con esa formación. Igualmente por causa similar rompieron el pacto de gobierno en Canarias con CC en 2.010. Cuando se produjo la escisión por el personalismo de Álvarez Cascos en Asturias la aceptaron.

Dos estrategias opuestas de los dos grandes partidos con resultados igualmente opuestos. En tanto el PSOE se hunde cada vez más, el PP copa en la actualidad el mayor poder institucional que haya tenido un partido en democracia. Evidentemente resultaría simplista atribuirle a esta falta de unidad de discurso en todo el país la causa de la debacle socialista (está la crisis, la nefasta gestión de Zapatero, la corrupción, etc.). Pero no tenerla en cuenta es un claro error estratégico.

En esto de la política quizá dos más dos no siempre sumen cuatro, sino que en ocasiones puede llegar a restar. Es un error pensar que si pactas con otra fuerza política se sumarán los votos de ambas. El voto pertenece a las personas que lo presta en las elecciones, y no a los partidos. En mi opinión la condescendencia del PSOE con el PSC le resta apoyos en el resto de España e incluso no le beneficia en la misma Cataluña. El PSC se hunde cada vez más en Cataluña. Ha pasado de ser el partido con más apoyos (solía ganar con claridad en las elecciones generales, que es cuando suele haber más participación) en Cataluña a ser la tercera fuerza política en el Parlament y con tendencia bajista. Su base electoral está en una izquierda catalanista y otra proveniente de la inmigración. Esto hace que su discurso sea ambiguo y no contente ni a unos ni a otros, lo que lo está conduciendo a la marginalidad. Como ejemplo tenemos sus tibias críticas ante la comparecencia parlamentaria de Jordi Pujol, así como sus reservas a que el PSOE interpusiera acciones judiciales contra el ex president. Esta actitud es impropia de un partido de oposición que pretende ser alternativa de gobierno en Cataluña.

El temor del PSOE a la ruptura se fundamenta en el hecho de que a pesar de que su principal granero de votos es Andalucía, donde obtenía las diferencias con el PP era en Cataluña. Es verdad que sin Cataluña la Moncloa sería una utopía para el PSOE. Pero me parece que la ambigüedad de su discurso le perjudica aún más.

Si el PSOE quisiera llegar al gobierno de la nación debería establecer una estrategia a medio-largo plazo, no debe plantearse como objetivo las próximas generales. Para ello debiera romper con el PSC en Cataluña y presentar sus propias siglas, habida cuenta de que los estudios sociológicos indican que la base electoral de dicha formación (la que le hacía ganar en las generales) no es mayoritariamente catalanista. Asimismo debería presentar un discurso más uniforme en el resto de España. La política de tratar de contentar a todos no suma sino resta. El ejemplo lo tiene en los bancos de su derecha. No hay más que ver como UPN ha vuelto al redil conservador con las orejas gachas. No tardará en hacerlo mucho Foro Asturias. Saben que si no vuelven ellos lo harán los electores.

Así, cuando pase un tiempo (no precisamente corto) y los electores olviden a Zapatero podrían volver a gobernar el país. Actualmente no parece viable ya que se encuentran emparedados entre un PP, que abarca desde el centro-derecha a la extrema derecha, y la emergencia de Podemos en un sándwich. En tiempos de crisis los sándwiches llevan mucho pan y poco queso.
 
Fermín.

domingo, 28 de septiembre de 2014

SE DICEN PERIODISTAS Y DEMÓCRATAS


En ocasiones cuando se habla de manipulación informativa, de falta de rigor y de exceso partidista por parte de nuestros medios hay quienes consideran que hay personas que ven conspiraciones por todas partes. Poco menos que paranoicos. Pero hay informadores y creadores de opinión que parece que van con el correspondiente carné entre los dientes aunque digan que no militan en ningún partido.

Se pueden dar algunos ejemplos con nombres y apellidos de la forma de actuar de determinados y prestigiosos periodistas de nuestra historia reciente y no tan reciente.

Se podría empezar por la década de los noventa. Aquí, en Andalucía, en la cadena SER, había un programa de título “Contrastes” conducido por una periodista conocida a nivel nacional, María Esperanza Sánchez. A veces permitían que algunos oyentes participaran. En una ocasión se les coló en antena un oyente que criticó el hecho de que la uniformidad de las opiniones vertidas por los contertulios no casaba con el título del programa. Con gran enfado la respuesta de tan prestigiosa periodista fue que al menos ella permitía la intervención de dicho oyente y que otros medios (léase COPE) no se lo permitirían. No alegó que actuaran con pluralidad y correctamente, sino que los otros era peores. Edificante tan prestigiosa periodista. Lo del “Y tú más“ quizá no sea tan reciente. Posteriormente el programa pasó a llamarse “La Opinión”, algo más coherente.

Esto solo es un entremés. Escuchar la referida emisora en aquella época era delirante. Teníamos la tertulia de “Hora 25” cuando comentaban el destape del asunto de los GAL, producido cuando Amedo y Domínguez se sintieron abandonados por el gobierno socialista y decidieron soltarse la lengua. Para ellos, con Carlos Carnicero y Miguel Ángel Aguilar a la cabeza, el problema no es que se hubiera secuestrado un ciudadano por el aparato del Estado, o que los GAL hubieran asesinado personas, sino el hecho de que Garzón actuaba por revancha. Sistemáticamente, día tras día, no se escuchaba otra cosa. Quizá criticaran al gobierno cuando yo acudía al baño. Garzón puede ser un juez en exceso justiciero pero en aquel caso concreto, por más que lo intentarían, no se le pudo acusar de prevaricación, y Barrionuevo y Vera acabaron en la cárcel. Este último hecho pasó de puntillas para ellos. Para el que solo escuchara esta emisora en aquella época la corrupción apenas existía. Ni el conservador Carlos Mendo se atrevía a poner el contrapunto.

Famoso era por entonces el informativo para noctámbulos de José María Carrascal en Antena 3. Allí dedicaba un tiempo a opinar sobre algún tema de actualidad bajo su particular punto de vista. Una noche vino a decir que sus amigos empresarios le decían que suficiente era que tuvieran que pagarnos el estado de bienestar a los trabajadores, como para que además fueran estos los que gobernaran. Parece que le molestaba que los trabajadores votaran socialista. Si esto no va contra el principio de un hombre un voto que me lo expliquen. Este periodista presume de beber del liberalismo del periodismo estadounidense y de ser profundamente demócrata. Le fallaría el subconsciente.

El tratamiento del fenómeno de Podemos o la cuestión catalana por parte de muchos es de lo más llamativo. En las pasadas elecciones europeas se celebraron dos debates en RTVE. En el segundo de ellos participó un portavoz por cada una de las formaciones con representación en la anterior legislatura europea; de tal manera que había un representante de CiU y otro de ERC, además de IU. Justino Sinova en Radio Nacional por la mañana criticó el exceso de representación proconsulta en el debate. Nada dijo de que en el debate previo solo participaran PP y PSOE, cuando en estas elecciones no tienen ni la excusa de que se elegía a presidente de gobierno, solo se elegían a europarlamentarios rasos. Al final vimos que PPSOE solo representaba un escaso 50% del electorado que participó. Muchos sectores de la prensa critican que se haya permitido la importante presencia de Pablo Iglesias en algunos medios, a lo que atribuyen la causa del auge de Podemos. Todos ellos periodistas que creen en la libertad de expresión y en que todos tengan la oportunidad de exponer sus ideas para que decidan los ciudadanos. Todos los que se expresen dentro de los parámetros que sea de su agrado, evidentemente. Los argumentos contrarios no se rebaten, se deben ocultar.

Volviendo al contencioso catalán tenemos que uno de los argumentos que usan muchos de los contrarios a la independencia (como Esther Esteban) es el hecho de que los empresarios catalanes no son mayoritariamente favorables a la independencia, como si no todos los ciudadanos (empresarios o no) tuvieran derecho a voto. Más que como demócratas hablan como empresariócratas. En el programa de análisis del canal 24 Horas conducido por Sergio Martín, “La Noche en 24 Horas”, decidieron, imagino que para congraciarse con los catalanes, hacer un programa al mes desde Barcelona. En este caso los contertulios son de los medios catalanes. Pues, o yo me voy al baño, o no encuentran a un solo analista en Cataluña partidario de la independencia o, al menos, del derecho a decidir. Curioso en una comunidad donde hacen una cadena humana pidiendo dicho derecho desde Francia a Castellón. O donde este año se han manifestado en ese sentido más de un millón de personas. Esa cadena la pagamos todos los españoles, hasta los catalanes. Que tiempos aquellos cuando con Fran Llorente los informativos de RTVE llegaron a tener hasta mayor consideración que los de la BBC.

Comento sobre lo que he oído. Ni sintonizo TV3, ni ETB ni (si existe) la televisión municipal de Marinaleda.

Supuestos prestigiosos periodistas que creen en la democracia siempre y cuando las personas votemos lo que sea de su gusto y que creen en la libertad de expresión siempre que sea para los que dicen lo que les agrade. Al que opine diferente no se le debe permitir expresarse. Periodistas que no informan sino que desinforman, que no forman opinión sino que manipulan la realidad.

Sin problemas, hasta María Patiño se considera periodista, aunque sea de los intestinos.
 
Fermín.

domingo, 21 de septiembre de 2014

RAJOY EL SIBILINO


Desde que Rajoy consiguió la victoria en las generales a final de 2.011 ha seguido la estrategia de mantenerse en segundo plano. A Rajoy, como presidente de gobierno que es, la Constitución le atribuye la facultad en exclusiva de proponer al rey el nombramiento y separación de los miembros de su Gabinete. Es decir, quien los nombra y separa en la práctica.

A lo largo de lo que llevamos de legislatura se han aprobado, o propuesto, leyes controvertidas. Ahí tenemos la LOMCE que defendió Juan Ignacio Wert, la reforma laboral cuya cabeza visible era Fátima Báñez, las restricciones del aborto de Gallardón que parece que acabarán retirando, entre otras. El peso de la defensa de estas leyes recae sobre los respectivos ministros, pero evidentemente la responsabilidad última es de Rajoy que es quien los ha puesto ahí.

Sus apariciones públicas son escasas. Por ejemplo, a lo largo de la legislatura y dada la gravedad de la crisis que provocaba continuos aumentos del desempleo la encargada de dar tan nefastas noticias era Báñez. Eso sí, en agosto, ante unos mejores resultados en las cifras de paro fue él quien dio la buena nueva. Salió ante los medios y se congratuló de que su política económica y laboral estaba empezando a dar frutos.

Evidentemente esto tiene una clara intención electoral. El cabeza de cartel en las próximas elecciones será él, no sus ministros, por lo tanto le interesa dar una imagen de estar por encima del bien y del mal. No asumir excesivas responsabilidades ante la ciudadanía. Dar una imagen de buenismo similar a la que ofrecía el anterior rey. Solo si las noticias son positivas da la cara para apuntarse el tanto. Por tanto nos debe preocupar verlo tan poco.

Esta actitud no es casual sino propia de una estrategia diseñada por él y sus asesores. Aunque lo cierto es que tenemos otros ejemplos diametralmente opuestos. El máximo exponente de ello es Pablo Iglesias, líder y cabeza visible de Podemos quien, gracias fundamentalmente a su omnipresencia en los medios, ha conseguido unos inesperados y sorprendentes resultados electorales. De ello ha tomado nota Pedro Sánchez quien procura también salir en los medios. Controvertida ha sido su intervención esta semana en el Programa de Telecinco “Sálvame”. Pero, evidentemente, él va donde están los votos.

¿Quién sigue la estrategia adecuada? El tiempo lo dirá, pero parece que a los votantes les gustan los políticos que dan la cara, que se explican y que ofrecen sus ideas y sus propuestas en los medios. Intervenir solo en la tribuna del Congreso puede ser insuficiente, ya que los debates resultan largos, tediosos y predecibles. Las personas que los siguen son escasas.

En cualquier caso esta estrategia de Rajoy, equivocada o no, puede tener su lógica. La que puede parecer paradójico, por no decir contradictorio es el hecho de haber convertido a García-Margallo en el principal portavoz del gobierno acerca de la cuestión catalana. Esta semana ha sido el encargado de dejar caer, sugerir la posibilidad de la aplicación del artículo 155 de la Constitución si Mas persevera en su actitud. Y no es la primera vez, ya había tenido llamativas intervenciones al respecto. Curiosamente el ministro de Asuntos Exteriores. Esto es una clara una decisión estratégica. Es extraña pero ha de tener alguna explicación que se me escapa.

El asunto catalán es en realidad una partida de ajedrez en la que Mas juega con blancas y, por tanto, lleva la iniciativa. Pero en cualquier partida cada jugador lleva previstas antes de realizar los movimientos varias jugadas y alternativas. ¿Cual será la celada que tengan preparadas las negras para desactivar el proceso? ¿Acertará Rajoy?

Parece ser que existen unas inteligencias superiores (dirigentes políticos) que mueven los peones (ciudadanos) sin importarles su sacrificio con el fin de ganar la partida.

En fin:
“Los designios del Señor son inescrutables”.
“Dios escribe derecho con renglones torcidos”.
 
Fermín.