domingo, 5 de octubre de 2014

PSC, LA RÉMORA DEL PSOE


El PSC se fundó en 1.978 resultado de la fusión de la Federación Catalana del PSOE y otros partidos socialistas catalanistas. En él se mezclan tendencias catalanistas y autonomistas. Actualmente es un partido independiente asociado al PSOE, siendo su marca en Cataluña.

El PSOE es un partido que ha tratado históricamente de crecer aunando tendencias en ocasiones difíciles de conciliar. No solo lo ha hecho absorbiendo e integrando pequeñas formaciones sino que, en su afán de alcanzar el poder, ha llegado a realizar pactos de gobierno en municipios y autonomías con otras formaciones minoritarias. Esto ha provocado en muchas ocasiones gobiernos inestables (como pasó en Baleares) que acabaron fracasando. Además esta estrategia de pactar con grupos heterogéneos ha provocado que presente a la sociedad un discurso diferente en función del territorio donde se presenta.

Por contra el PP tiene un discurso más homogéneo aunque el Estado Autonómico obliga a matizar el mensaje según el territorio. Ejemplo de que quiere mantener prietas las filas lo tenemos cuando en 2.008 UPN, al llegar a un acuerdo con el PSOE, propuso la abstención en la votación de los Presupuestos Generales del Estado. Mariano Rajoy respondió rompiendo su acuerdo con esa formación. Igualmente por causa similar rompieron el pacto de gobierno en Canarias con CC en 2.010. Cuando se produjo la escisión por el personalismo de Álvarez Cascos en Asturias la aceptaron.

Dos estrategias opuestas de los dos grandes partidos con resultados igualmente opuestos. En tanto el PSOE se hunde cada vez más, el PP copa en la actualidad el mayor poder institucional que haya tenido un partido en democracia. Evidentemente resultaría simplista atribuirle a esta falta de unidad de discurso en todo el país la causa de la debacle socialista (está la crisis, la nefasta gestión de Zapatero, la corrupción, etc.). Pero no tenerla en cuenta es un claro error estratégico.

En esto de la política quizá dos más dos no siempre sumen cuatro, sino que en ocasiones puede llegar a restar. Es un error pensar que si pactas con otra fuerza política se sumarán los votos de ambas. El voto pertenece a las personas que lo presta en las elecciones, y no a los partidos. En mi opinión la condescendencia del PSOE con el PSC le resta apoyos en el resto de España e incluso no le beneficia en la misma Cataluña. El PSC se hunde cada vez más en Cataluña. Ha pasado de ser el partido con más apoyos (solía ganar con claridad en las elecciones generales, que es cuando suele haber más participación) en Cataluña a ser la tercera fuerza política en el Parlament y con tendencia bajista. Su base electoral está en una izquierda catalanista y otra proveniente de la inmigración. Esto hace que su discurso sea ambiguo y no contente ni a unos ni a otros, lo que lo está conduciendo a la marginalidad. Como ejemplo tenemos sus tibias críticas ante la comparecencia parlamentaria de Jordi Pujol, así como sus reservas a que el PSOE interpusiera acciones judiciales contra el ex president. Esta actitud es impropia de un partido de oposición que pretende ser alternativa de gobierno en Cataluña.

El temor del PSOE a la ruptura se fundamenta en el hecho de que a pesar de que su principal granero de votos es Andalucía, donde obtenía las diferencias con el PP era en Cataluña. Es verdad que sin Cataluña la Moncloa sería una utopía para el PSOE. Pero me parece que la ambigüedad de su discurso le perjudica aún más.

Si el PSOE quisiera llegar al gobierno de la nación debería establecer una estrategia a medio-largo plazo, no debe plantearse como objetivo las próximas generales. Para ello debiera romper con el PSC en Cataluña y presentar sus propias siglas, habida cuenta de que los estudios sociológicos indican que la base electoral de dicha formación (la que le hacía ganar en las generales) no es mayoritariamente catalanista. Asimismo debería presentar un discurso más uniforme en el resto de España. La política de tratar de contentar a todos no suma sino resta. El ejemplo lo tiene en los bancos de su derecha. No hay más que ver como UPN ha vuelto al redil conservador con las orejas gachas. No tardará en hacerlo mucho Foro Asturias. Saben que si no vuelven ellos lo harán los electores.

Así, cuando pase un tiempo (no precisamente corto) y los electores olviden a Zapatero podrían volver a gobernar el país. Actualmente no parece viable ya que se encuentran emparedados entre un PP, que abarca desde el centro-derecha a la extrema derecha, y la emergencia de Podemos en un sándwich. En tiempos de crisis los sándwiches llevan mucho pan y poco queso.
 
Fermín.

domingo, 28 de septiembre de 2014

SE DICEN PERIODISTAS Y DEMÓCRATAS


En ocasiones cuando se habla de manipulación informativa, de falta de rigor y de exceso partidista por parte de nuestros medios hay quienes consideran que hay personas que ven conspiraciones por todas partes. Poco menos que paranoicos. Pero hay informadores y creadores de opinión que parece que van con el correspondiente carné entre los dientes aunque digan que no militan en ningún partido.

Se pueden dar algunos ejemplos con nombres y apellidos de la forma de actuar de determinados y prestigiosos periodistas de nuestra historia reciente y no tan reciente.

Se podría empezar por la década de los noventa. Aquí, en Andalucía, en la cadena SER, había un programa de título “Contrastes” conducido por una periodista conocida a nivel nacional, María Esperanza Sánchez. A veces permitían que algunos oyentes participaran. En una ocasión se les coló en antena un oyente que criticó el hecho de que la uniformidad de las opiniones vertidas por los contertulios no casaba con el título del programa. Con gran enfado la respuesta de tan prestigiosa periodista fue que al menos ella permitía la intervención de dicho oyente y que otros medios (léase COPE) no se lo permitirían. No alegó que actuaran con pluralidad y correctamente, sino que los otros era peores. Edificante tan prestigiosa periodista. Lo del “Y tú más“ quizá no sea tan reciente. Posteriormente el programa pasó a llamarse “La Opinión”, algo más coherente.

Esto solo es un entremés. Escuchar la referida emisora en aquella época era delirante. Teníamos la tertulia de “Hora 25” cuando comentaban el destape del asunto de los GAL, producido cuando Amedo y Domínguez se sintieron abandonados por el gobierno socialista y decidieron soltarse la lengua. Para ellos, con Carlos Carnicero y Miguel Ángel Aguilar a la cabeza, el problema no es que se hubiera secuestrado un ciudadano por el aparato del Estado, o que los GAL hubieran asesinado personas, sino el hecho de que Garzón actuaba por revancha. Sistemáticamente, día tras día, no se escuchaba otra cosa. Quizá criticaran al gobierno cuando yo acudía al baño. Garzón puede ser un juez en exceso justiciero pero en aquel caso concreto, por más que lo intentarían, no se le pudo acusar de prevaricación, y Barrionuevo y Vera acabaron en la cárcel. Este último hecho pasó de puntillas para ellos. Para el que solo escuchara esta emisora en aquella época la corrupción apenas existía. Ni el conservador Carlos Mendo se atrevía a poner el contrapunto.

Famoso era por entonces el informativo para noctámbulos de José María Carrascal en Antena 3. Allí dedicaba un tiempo a opinar sobre algún tema de actualidad bajo su particular punto de vista. Una noche vino a decir que sus amigos empresarios le decían que suficiente era que tuvieran que pagarnos el estado de bienestar a los trabajadores, como para que además fueran estos los que gobernaran. Parece que le molestaba que los trabajadores votaran socialista. Si esto no va contra el principio de un hombre un voto que me lo expliquen. Este periodista presume de beber del liberalismo del periodismo estadounidense y de ser profundamente demócrata. Le fallaría el subconsciente.

El tratamiento del fenómeno de Podemos o la cuestión catalana por parte de muchos es de lo más llamativo. En las pasadas elecciones europeas se celebraron dos debates en RTVE. En el segundo de ellos participó un portavoz por cada una de las formaciones con representación en la anterior legislatura europea; de tal manera que había un representante de CiU y otro de ERC, además de IU. Justino Sinova en Radio Nacional por la mañana criticó el exceso de representación proconsulta en el debate. Nada dijo de que en el debate previo solo participaran PP y PSOE, cuando en estas elecciones no tienen ni la excusa de que se elegía a presidente de gobierno, solo se elegían a europarlamentarios rasos. Al final vimos que PPSOE solo representaba un escaso 50% del electorado que participó. Muchos sectores de la prensa critican que se haya permitido la importante presencia de Pablo Iglesias en algunos medios, a lo que atribuyen la causa del auge de Podemos. Todos ellos periodistas que creen en la libertad de expresión y en que todos tengan la oportunidad de exponer sus ideas para que decidan los ciudadanos. Todos los que se expresen dentro de los parámetros que sea de su agrado, evidentemente. Los argumentos contrarios no se rebaten, se deben ocultar.

Volviendo al contencioso catalán tenemos que uno de los argumentos que usan muchos de los contrarios a la independencia (como Esther Esteban) es el hecho de que los empresarios catalanes no son mayoritariamente favorables a la independencia, como si no todos los ciudadanos (empresarios o no) tuvieran derecho a voto. Más que como demócratas hablan como empresariócratas. En el programa de análisis del canal 24 Horas conducido por Sergio Martín, “La Noche en 24 Horas”, decidieron, imagino que para congraciarse con los catalanes, hacer un programa al mes desde Barcelona. En este caso los contertulios son de los medios catalanes. Pues, o yo me voy al baño, o no encuentran a un solo analista en Cataluña partidario de la independencia o, al menos, del derecho a decidir. Curioso en una comunidad donde hacen una cadena humana pidiendo dicho derecho desde Francia a Castellón. O donde este año se han manifestado en ese sentido más de un millón de personas. Esa cadena la pagamos todos los españoles, hasta los catalanes. Que tiempos aquellos cuando con Fran Llorente los informativos de RTVE llegaron a tener hasta mayor consideración que los de la BBC.

Comento sobre lo que he oído. Ni sintonizo TV3, ni ETB ni (si existe) la televisión municipal de Marinaleda.

Supuestos prestigiosos periodistas que creen en la democracia siempre y cuando las personas votemos lo que sea de su gusto y que creen en la libertad de expresión siempre que sea para los que dicen lo que les agrade. Al que opine diferente no se le debe permitir expresarse. Periodistas que no informan sino que desinforman, que no forman opinión sino que manipulan la realidad.

Sin problemas, hasta María Patiño se considera periodista, aunque sea de los intestinos.
 
Fermín.

domingo, 21 de septiembre de 2014

RAJOY EL SIBILINO


Desde que Rajoy consiguió la victoria en las generales a final de 2.011 ha seguido la estrategia de mantenerse en segundo plano. A Rajoy, como presidente de gobierno que es, la Constitución le atribuye la facultad en exclusiva de proponer al rey el nombramiento y separación de los miembros de su Gabinete. Es decir, quien los nombra y separa en la práctica.

A lo largo de lo que llevamos de legislatura se han aprobado, o propuesto, leyes controvertidas. Ahí tenemos la LOMCE que defendió Juan Ignacio Wert, la reforma laboral cuya cabeza visible era Fátima Báñez, las restricciones del aborto de Gallardón que parece que acabarán retirando, entre otras. El peso de la defensa de estas leyes recae sobre los respectivos ministros, pero evidentemente la responsabilidad última es de Rajoy que es quien los ha puesto ahí.

Sus apariciones públicas son escasas. Por ejemplo, a lo largo de la legislatura y dada la gravedad de la crisis que provocaba continuos aumentos del desempleo la encargada de dar tan nefastas noticias era Báñez. Eso sí, en agosto, ante unos mejores resultados en las cifras de paro fue él quien dio la buena nueva. Salió ante los medios y se congratuló de que su política económica y laboral estaba empezando a dar frutos.

Evidentemente esto tiene una clara intención electoral. El cabeza de cartel en las próximas elecciones será él, no sus ministros, por lo tanto le interesa dar una imagen de estar por encima del bien y del mal. No asumir excesivas responsabilidades ante la ciudadanía. Dar una imagen de buenismo similar a la que ofrecía el anterior rey. Solo si las noticias son positivas da la cara para apuntarse el tanto. Por tanto nos debe preocupar verlo tan poco.

Esta actitud no es casual sino propia de una estrategia diseñada por él y sus asesores. Aunque lo cierto es que tenemos otros ejemplos diametralmente opuestos. El máximo exponente de ello es Pablo Iglesias, líder y cabeza visible de Podemos quien, gracias fundamentalmente a su omnipresencia en los medios, ha conseguido unos inesperados y sorprendentes resultados electorales. De ello ha tomado nota Pedro Sánchez quien procura también salir en los medios. Controvertida ha sido su intervención esta semana en el Programa de Telecinco “Sálvame”. Pero, evidentemente, él va donde están los votos.

¿Quién sigue la estrategia adecuada? El tiempo lo dirá, pero parece que a los votantes les gustan los políticos que dan la cara, que se explican y que ofrecen sus ideas y sus propuestas en los medios. Intervenir solo en la tribuna del Congreso puede ser insuficiente, ya que los debates resultan largos, tediosos y predecibles. Las personas que los siguen son escasas.

En cualquier caso esta estrategia de Rajoy, equivocada o no, puede tener su lógica. La que puede parecer paradójico, por no decir contradictorio es el hecho de haber convertido a García-Margallo en el principal portavoz del gobierno acerca de la cuestión catalana. Esta semana ha sido el encargado de dejar caer, sugerir la posibilidad de la aplicación del artículo 155 de la Constitución si Mas persevera en su actitud. Y no es la primera vez, ya había tenido llamativas intervenciones al respecto. Curiosamente el ministro de Asuntos Exteriores. Esto es una clara una decisión estratégica. Es extraña pero ha de tener alguna explicación que se me escapa.

El asunto catalán es en realidad una partida de ajedrez en la que Mas juega con blancas y, por tanto, lleva la iniciativa. Pero en cualquier partida cada jugador lleva previstas antes de realizar los movimientos varias jugadas y alternativas. ¿Cual será la celada que tengan preparadas las negras para desactivar el proceso? ¿Acertará Rajoy?

Parece ser que existen unas inteligencias superiores (dirigentes políticos) que mueven los peones (ciudadanos) sin importarles su sacrificio con el fin de ganar la partida.

En fin:
“Los designios del Señor son inescrutables”.
“Dios escribe derecho con renglones torcidos”.
 
Fermín.

domingo, 14 de septiembre de 2014

LA COBARDÍA DE MAS


Muerto el dictador la ilusión por la recuperación de la democracia inundó el país. Muchos no habían nacido o éramos pequeños cuando en nuestras calles se escuchaba aquello de “Libertad, Amnistía y Estatuto de Autonomía”, principalmente en las zonas con un sentimiento nacionalista más implantado. Se consiguió un sistema democrático medianamente aceptable y homologable al de los países de nuestro entorno.

El problema nacionalista se intentó resolver, sin éxito, con la implantación del “Estado de la Autonomías”, dotándose a éstas con una capacidad de autogobierno difícil de encontrar en el resto del mundo. Sin embargo las presiones nacionalistas persistieron y persisten hoy día, más acentuadas si cabe.

No toda la responsabilidad es del nacionalismo. La responsabilidad también recae sobre los sucesivos gobiernos centrales que, en vez de llegar a acuerdos para cerrar de una vez por todas el sistema autonómico, estableciendo de forma meridiana las competencias que deben corresponder a cada nivel de la Administración, no han dejado de ceder ante el nacionalismo con la vana esperanza de saciar sus apetencias. Unos, los vascos, aprovechándose de la presión terrorista de una banda de criminales (no es mía la frase de “ETA mueve el árbol y el PNV recoge las nueces”). Otros, los catalanes, vendiendo el apoyo parlamentario a los gobiernos centrales a cambio de más y más cesiones competenciales y de financiación.

Ciñéndonos a Cataluña. Ya en 1.993 Felipe consiguió su apoyo a cambio de diversas concesiones, con la cesión parcial del IRPF a la cabeza. Se superó Aznar en 2.006 quien, tras una desagradable campaña electoral anticatalanista, al no conseguir su pretendida mayoría absoluta (eufemísticamente llamada mayoría suficiente) tuvo que realizar ante Pujol cesiones inauditas. Mayores concesiones en el IRPF, no recurrir ante el Constitucional la Ley de Política Lingüística (ley que impide a muchos escolares recibir la educación en su propio país en su lengua materna, que proscribe en la práctica al español de la vida pública y que llega al paroxismo al obligar a rotular en catalán) e incluso algo tan sorprendente como vetar a Vidal-Quadras como líder popular en Cataluña (Pujol decidiendo quien no debía encabezar otro partido catalán). Es alucinante hasta donde puede llegar el intervencionismo de los políticos en la vida de los ciudadanos. Aznar, con evidentes intereses cortoplacistas, firmó, firmó y firmó.

El desafuero continuó. Cuando, a diferencia de la transición, no existía una demanda social real, los políticos (que elegimos para que nos solucionen nuestros problemas y tienen la virtud de crearnos más) iniciaron un proceso de aprobación de nuevos estatutos de autonomía (si establecemos la analogía entre constituciones y estatutos, tenemos que la norteamericana tiene más de dos siglos y lo único que han hecho ha sido enmendarla), cuando no llegaban a las tres décadas de vigencia (todos, populares, socialistas, IU y catalanistas). Todos estos estatutos se aprobaron por los cuerpos electorales, pero con porcentajes de participación ridículos (en Andalucía en torno a un paupérrimo 36%). El gobernante más inepto que ha sufrido nuestra reciente democracia (Rodríguez Zapatero) no tuvo mejor ocurrencia que garantizarle al nacionalista Maragall la aprobación por las Cortes del Estatuto que aprobara el Parlament. Después se vio obligado a recular, pero el daño estaba hecho. Los catalanes vieron como su voto directo en referéndum se vio anulado en parte por el Constitucional habida cuenta de que parte de él tenía evidentes divergencias con la Carta Magna. Legal, pero difícil de entender por la población. Todo sin necesidad.

Un sistema educativo controlado por el nacionalismo, una imposición de una cultura sobre otra establecida legalmente, una crisis económica cuyos precedentes datan de la Gran Depresión, un sentimiento catalán de que Madrid no respeta sus decisiones, entre otras razones, han creado el caldo de cultivo para que nos encontremos en la actual situación.

Artur Mas se ha mostrado como un político cobarde que en vez de tomar el toro de la crisis por los cuernos (la situación catalana también tiene causas en la nefasta gestión del tripartito) no tuvo mejor idea que plantarse en Moncloa y plantearle un ultimátum a Rajoy (“o me das beneficios económicos y más competencias o levanto el pueblo catalán con el espantajo de la independencia”). Esto es a todos luces inaceptable por un gobernante sea socialista o popular. Máxime teniendo en cuenta el alto déficit público que obligaría a quitar a otros lo que se diera a Cataluña. La negativa era lógica. Mas inició su huida hacia delante tomando decisiones unilaterales como convocar una llamada consulta pseudoindependentista y hasta formuló las preguntas. Evidentemente con políticas de hechos consumados no se hacen las cosas.

Los nacionalistas han prometido a los catalanes el paraíso terrenal en Cataluña. Una reducción del desempleo a cotas idílicas (cuando actualmente supera el 20%), mayor bienestar. Llegan a hablar de que van a conseguir la libertad. Junqueras llegó a declarar la posibilidad de doble nacionalidad cuasi generalizada. Otra dirigente de ERC declaró que la causa de la corrupción en Cataluña era su pertenencia a España. Y por supuesto, el Barça en la liga española, que jugando contra Girona o Sabadell no se recauda para pagar los veinte milloncitos a Messi. Etc., etc.

Esta moto la compra cualquiera, tanto los que se sienten nacionalistas como aquellos que no siéndolo viven una difícil situación económica. Pero no resiste el más simple análisis. Y Mas lo sabe. Con el desastre económico que supondría, ¿cómo se les puede plantear a los catalanes que iban a imponer las condiciones?, ¿que el resto de los españoles (evidentemente más bajitos, feos, vagos, ignorantes, etc. que los nacionalistas) aceptaríamos sin más su independencia?, ¿que nuestros mercados continuarían abiertos para los productos catalanes?, ¿que no saldrían de la UE y por tanto no sufrirían aranceles? Seremos más tontos pero, ¿tanto?

Les hablan de conseguir la libertad cuando no sería más que cambiar de dueños. Dueños no menos corruptos que curiosamente plantean entre sus primeras reivindicaciones la independencia judicial y las competencias tributarias. Tienen transferidas las competencias de instituciones penitenciarias y las usan para hacer la vida en prisión menos dura a sus amigos. Conocido lo que se conoce, ¿alguien tiene dudas del porqué de estas reivindicaciones?

La propuesta de Junqueras tiene su gracia, poco menos que decirles a los catalanes que los que lo deseen podrían seguir siendo españoles. Pero señor Junqueras, ¿que Estado aceptaría que dos, tres, cuatro millones de habitantes de un país extranjero (50% o más de su población) pudieran votar en su territorio?. Poco menos que proponer que ni con su independencia nos libraríamos del chantaje nacionalista. Más seriedad.

Sobre la dirigente de ERC el comentario que se me ocurre es admitir mi responsabilidad en los trapicheos de Pujol. Y lo de Messi, muchos votos que mueve el fútbol.

Todo esto la sabe Mas, quien no persigue la independencia (otra cosa es ERC). Mas lo que pretende con el referéndum es (gane o pierda) presentarse ante Rajoy con un importante apoyo ciudadano para exigir más competencias y financiación. Mas no quiere la independencia porque se le acabaría el victimismo, el culpar de todos los males a Madrid, y tendría que asumir la responsabilidad de un verdadero dirigente. Pero el proceso se le ha escapado de las manos. Ya no lo controla.

Mas es un cadáver político desde que fracasó en las últimas elecciones autonómicas. Solo queda firmar su partida de defunción que se producirá en las próximas elecciones catalanas. Ha abierto la Caja de Pandora y el proceso está en marcha. Su legado: incremento de la animadversión entre catalanes y el resto, y lo peor para Cataluña, división entre la ciudadanía catalana, entre amigos y familiares que eluden hablar de cuestiones políticas. Para algunos pretendía pasar a la historia como el liberador de la nación catalana. Ya nos decía un profesor de filosofía en clase que entre lo sublime y lo ridículo solo hay un paso. Él se irá a jugar por las tardes al Monopoly con Pujol y nos deja el marrón a los demás.

Las manifestaciones de estos años (como la última Diada) nos muestra a las claras el sentir de la sociedad catalana. La consulta no se celebrará, todo quedará en nuevas cesiones de Madrid que ya no evitarán la frustración entre la ciudadanía catalana. Provocarán las reacciones de otras comunidades, y no solo socialistas, ya escucho a Monago, a Núñez Feijoó, a Ignacio González, etc.

La semilla del rencor (gracias a políticos como Mas que la han sembrado) ha germinado. Todos nos veremos obligados a convivir despreciándonos. No hay más que ver el odio que destilan las palabras de algunos supuestos analistas políticos de uno y otro lado. La situación se puede convertir en insostenible. Preveo que acabará produciéndose la independencia (no me atrevo a poner plazo) porque las cesiones no pueden ser ilimitadas.

Solo queda proponer al resto de españoles algo que no harán ni Rajoy ni ningún otro (ninguno querrá pasar a la historia como el que permitió la independencia de Cataluña). No es otra cosa que decir que los cuatro días que nos tocan vivir hay que pasarlos de la mejor manera posible y no debemos encabezonarnos con una idea de patria caduca. Hay que ser civilizados. Es una pena porque seguro que a muchísimos catalanes no les va a gustar. Pero cuando una persona no quiere vivir con otra no se le puede obligar a ello. En esos casos el menor de los males es el divorcio, algo traumático para todos. Si Cataluña lo pidiera habría que concedérselo. Después (cada parte tendría su posición negociadora) se decidiría quien se queda con los niños y el piso. En estos pleitos el que abandona el hogar familiar suele acabar condenado en costas.

Fermín.
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domingo, 7 de septiembre de 2014

LA LIDERESA, ALCALDESA


En una agradable tarde primaveral madrileña pilotaba doña Esperanza su Toyota Verso por la Gran Vía. Reparó en que no llevaba suelto, vio un cajero y pensó: “Pararé en el carril bus un momento y sacaré algo de dinero, ¿quién me va a ver a estas horas?”. Como tantos y tantos ciudadanos. Pero, “¡oh, maldición, los monos!”. Estos monos, agentes de Movilidad procedieron a sancionar la infracción. Doña Esperanza les decía: ¿Pero saben quien soy yo? Esperanza Aguirre, Grande de España, ex ministra, ex presidenta del Senado, ex presidenta de esta comunidad,.... Se les va a caer el pelo”.

Conocidos son nuestros funcionarios, máxime cuando alguien se les pone bravo. Así que ellos tranquilos, con paciencia. Doña Esperanza, mujer multiocupada, después de esperar más de lo que acostumbra decidió marcharse. Con las prisas derribó la moto de un agente. “Que más da, de propiedad pública, ya lo arreglará el ayuntamiento” pensó doña Esperanza. Lo de todos, no duele a nadie.

Allá que se marchó ella en su bólido cuando un coche patrulla de la Policía Municipal la persiguió y conminó a que se detuviera. Ella, caso omiso, era doña Esperanza. Todo esto, lógicamente, también lo solemos hacer el común de los ciudadanos. Al llegar a su domicilio introdujo su vehículo en el garaje, como si tal cosa.
Pertinaces estos agentes que requirieron su presencia. Pero doña Esperanza, que para eso tiene su escolta, los envío a que despacharan a los agentes. Contumaces estos funcionarios exigieron que fuera doña Esperanza la que les diera explicaciones. Lógicamente en un caso similar cualquier ciudadano habla con los agentes, como hizo ella, y ahí queda la cosa. En un caso así a ningún ciudadano lo llevan a comisaría.

Orgullosa de su hazaña, había plantado cara a unos funcionarios, se pasó la tarde alardeando de ello en todos los medios que se le pusieron por delante. ¡Qué ejemplo doña Esperanza!. ¡Qué capacidad!. ¡Qué valor!. Había puesto en su sitio a unos prepotentes funcionarios.

Ahora la Audiencia Provincial ha calificado de delito su hazaña y ha determinado que se tramiten las diligencias. Pero nada, ya nos lo explica doña Esperanza. No hay delito, ella encantada de explicar a su señoría su gesta, si estaba deseando ir. Ella no va ante un juez a declarar, solo a hablarle de su audacia. Allá que se lo contará ella, entre risas y chanzas, con familiaridad. Al final igual incluso quedarán a tomarse unas copas.

En esto que se encuentra don Mariano cavilando a quien señala con su dedo divino. Lo mismo no le da tiempo de modificar la ley electoral a su conveniencia y pierde el emblemático consistorio capitalino. Pone a trabajar sus neuronas y piensa en candidatas.

Ana Botella, empieza don Mariano. Demasiado quemada. Eso de irse a Cascais con cinco cadáveres calientes no es del agrado del votante. Y además, Aznar, ¡qué yuyu!. Descartada.

Cristina Cifuentes. Delegada del Gobierno en la Comunidad. Tan formal y seria. El aparato represivo no gusta al elector, lagarto, lagarto.

Y continúa don Mariano. Sáenz de Santamaría. Eso es que la Cospe se la quiere quitar de en medio. Y además la Cospe todavía anda explicando aquello de los pagos diferidos a Bárcenas. Algo atrancada que se encuentra. Quizá cuando acabe de explicarlo, quizá entonces...

Con desazón, al borde del insomnio, a don Mariano se le enciende la bombilla. Doña Esperanza, la lideresa, con su carisma, alguien del pueblo. Poco después empieza a conciliar el sueño.

Así con doña Esperanza encabezando las listas del PP, los madrileños inundarán las urnas de votos azules. Con doña Esperanza al frente llegaría la libertad. Si alguien no cede el paso a una ambulancia o a los bomberos. Sin problemas, estamos en el predio de la condesa. Si alguien no paga los impuestos municipales, pues nada, lo propio en una liberal. Que alguien insulta a los policías municipales, no hay más que seguir el ejemplo de la primera vecina madrileña. ¿Ley y orden?. Algo propio de fachas carcas. Con doña Esperanza llegaría la libertad a la capital, el libre albedrío, la perfección anarquista. Ni Tierno con su “movida”, vamos.

Quien fuera madrileño para vivir en el feudo de la condesa.
 
Fermín.

domingo, 31 de agosto de 2014

CERDOS INSACIABLES


Recibimos continuamente noticias sobre nuevos casos de corrupción. Estos casos afectan fundamentalmente a los dos grandes partidos y también a los nacionalistas catalanes. No es que sean potencialmente peores que los de otras formaciones, lo que suceda es que son los que copan el poder. Quizá no se conozcan muchos casos que afecten al PNV por la banda de justicieros, todavía no disuelta, que existe en el País Vasco (el instinto de supervivencia prevalecerá sobre la avaricia).

Casos de enriquecimiento de políticos y particulares afines a los partidos políticos. Como ejemplos del PP tenemos la Comunidad Valenciana (que clase de gestión llevaría a cabo Joan Lerma en esa comunidad para que a pesar de lo que nos informan siga contando en ella el PP con el apoyo de los electores). Imputados que se esconden tras los privilegios del escaño, con el presidente de la Cámara Juan Cotino a la cabeza. Destaca con luz propia el ya condenado y hombre con más fortuna del país en los juegos de azar, Carlos Fabra. Sus problemas con la justicia empezaron hace más de una década, Su poder ha llegado hasta el punto de que han sido varios los jueces y fiscales que lo han tenido que investigar, con sucesivos relevos. Ha ocupado importantes cargos políticos, como el de presidente de la Diputación de Castellón sin haberse presentado a unas elecciones dando la cara ante los ciudadanos, sin encabezar ninguna lista. Al final se le ha podido condenar con cuatro años, aunque aún no ha ingresado en prisión.

El PSOE tuvo su gloriosa década de los 90 (Roldán, Mariano Rubio, FILESA, Urralburu, Juan Guerra, etc.) y , aunque no se tratara de corrupción económica, terrorismo de Estado con Barrionuevo y Vera ingresando en prisión (Felipe con todo el aparato de inteligencia, el entonces CESID, a su servicio no se enteraba de nada, algo lógico). El conocimiento de estos hechos fue una de las principales causas (quizá la principal) de una enorme pérdida de poder de este partido. Pero todavía conservan su cortijo andaluz. El asunto de los ERE puede suponer uno de los mayores saqueos (si no el mayor) del erario público conocido. Multitud de cargos públicos imputados y traslado de la instrucción al Supremo de la causa por indicios penales que incriminan a nueve aforados (con los ex presidentes Chaves y Griñán a la cabeza). No renuncian a sus cargos para facilitar la acción de la justicia. Bien es cierto que se les supone presunción de inocencia, un inocente no tendría que renunciar a su cargo a la primera denuncia. Pero las evidencias son demoledoras. Su aforamiento no solo les permite que sea el Supremo el que entienda sobre la causa, sino ralentizar la acción de la justicia y obligar a que un tribunal que no es de instrucción, cuyos magistrados no tienen por que tener gran experiencia en ello, retome las actuaciones. Con ello conseguirán minimizar las consecuencias penales y, si cae alguna prescripción con eso que se encuentran.

Para no extenderme aún más concluyo con la starlette del momento, el ex Molt Honorable Jordi Pujol. Las noticias que tenemos sobre la fortuna oculta de tan insigne personaje y su prole crece día a día. Se hablaba de 600 millones de euros, pasó a 1.800 millones y continuará. Causa vergüenza ajena volver a ver las imágenes de D. Molt envolviéndose en la bandera catalana mediada la década de los 80 por el caso de Banca Catalana. Decía que era un ataque contra Cataluña, movilizó los sentimientos de los catalanes, a las masas con el ruin propósito de defender no Cataluña, sino su patrimonio. Consiguió su objetivo, ha gozado de impunidad (gracias a inimaginables presiones políticas sobre la judicatura) para proseguir su expolio del bolsillo de los ciudadanos catalanes y no catalanes.

No son más que ejemplos de lo que conocemos. Pero el sentido común lleva a pensar que no son más que la punta del iceberg de lo que realmente habrá. Un corrupto asume un riesgo, pero éste ha de ser controlado. No se roba con esta desfachatez si no se cuenta con altas posibilidades de que no se conozca, y dado este supuesto, de quedar impunes. Puede ser un 10 %, un 15 %, que sé yo, de lo que habrá sucedido y esté sucediendo realmente. Que cada cual dé el porcentaje que considere oportuno.

La responsabilidad no es solo de los corruptos sino de la clase política (utilizo la palabra clase porque así se consideran ellos mismos, si se les llama casta se ponen de los nervios) que lo consienten, lo toleran, lo justifican y solo cuando resulta evidente y fehaciente lo condenan. Rajoy calificó de ciudadano ejemplar a Fabra, envió mensajes de apoyo a Bárcenas (ahora es la viva encarnación de Lucifer para los dirigentes populares) conocidos sus ahorros en Suiza, etc. Y ahí sigue, como el que oye llover. El nuevo valor socialista ya ha declarado que no duda de la honestidad de Chaves y Griñán (aunque no de la de otros, debe haber jerarquías y clases en su partido). No espera ni a las resoluciones judiciales. Con este comienzo, ¿cómo acabará el nuevo líder socialista?. Y ahí sigue también Mas, cuando fue miembro de gobiernos de Pujol (ya no se sabe si sería el 3%, el 5% o cual el porcentaje de mordida).

Para ello se apoyan en unos medios de comunicación partidistas en exceso. Se supone que la prensa ha de actuar como contrapoder, ha de criticar y controlar el poder político. Pero actúan como portavoces de los partidos políticos afines. Ven la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. Informan y critican las actividades corruptas de los contrarios, y minimizan y son condescendientes con los afines. Se puede comprender que un medio tenga línea editorial, pero no tanta parcialidad, que deriva en manipulación. Ahora nos encontramos ante la posibilidad dada la crisis del bipartidismo que. para no perjudicarse entre ellos (PP y PSOE) dejen de informar de lo que se conozca. Ya se escuchan voces en ese sentido.

Decía mi padre, hombre rural, que vivió buena parte de su edad adulta en el régimen franquista, cuando se presentaban los primeros comicios democráticos, y con el conocimiento de lo que sucedía en el antiguo régimen, que había que votar a los que ya estaban. Los comparaba con los cerdos que comen con avidez. Consideraba que si el cerdo era siempre el mismo llegaría un momento en el que dejaría de tener hambre. Otros nuevos serían nuevos cerdos que alimentar.

Lamento contradecir tan sabias palabras porque realmente son insaciables, nunca les parecen pocos los ceros que añaden a sus cuentas. Ante esto yo hago una propuesta diferente, que los ciudadanos demos nuestro voto a opciones alternativas. La izquierda que vote a Podemos o IU. Los conservadores tienen a UpyD o VOX. En las últimas europeas, aunque no lo sepa el común de los ciudadanos, hubo 41 candidaturas, por lo que hay variedad de oferta. Solo hay que elegir con espíritu crítico.

Y esto no se lo propongo solo a los indecisos sino a los convencidos de PP y PSOE. Si votaran a partidos alternativos conseguirían que los partidos mayoritarios reaccionaran por su propia supervivencia y fueran realmente expeditivos con los corruptos. Quizá más adelante podrían volver a votarlos. Volver a votar a estas formaciones significaría legitimarlas y que prosiguieran con sus prácticas. A pesar de la derrota del bipartidismo ante el resto (consiguieron menos del 50% de los votos) en las últimas europeas, siguen en la misma línea, solo meras declaraciones cosméticas con las que pretenden camelarnos. Por tanto debemos continuar la línea iniciada en los últimos comicios hasta que nos escuchen.

Y que nadie se preocupe, no votamos políticos sino gestores. La línea política ya nos la marca Merkel.
 
Fermín.

domingo, 24 de agosto de 2014

DEMOCRACIA REPRESENTATIVA=DEMOCRACIA CONTROLADA


Muchos analistas políticos no cesan de bombardearnos con las virtudes de nuestro sistema democrático. Sin tratar de negar su utilidad conviene también precisar los muchos defectos que posee.

Se trata de una democracia representativa. En una democracia representativa se puede optar entre un sistema mayoritario (como en EE.UU. y Reino Unido) o proporcional (como Alemania, Italia, España,etc.). Nuestro sistema, aún siendo proporcional, se trata de una proporcionalidad corregida que favorece a las listas más votadas. Ambos presentan problemas. En el caso de EE.UU. y Reino Unido las minorías difícilmente obtienen representación, aunque tienen la ventaja de que eligen directamente a sus representantes. En nuestro sistema elegimos listas cerradas y bloqueadas, de tal manera que los ciudadanos elegimos como representantes a candidatos que nos imponen las fuerzas políticas y a los que desconocemos en su mayoría. Además, aunque sea en principio proporcional, la aplicación de la ley D'Hondt sobre 50 circunscripciones hace que favorezca a los grandes partidos (o a aquellos que como los nacionalistas concentren sus votos en pocas circunscripciones). Esto produce distorsiones que afectan incluso a los votantes a la hora de hacerlo, como sucede con el llamado voto útil. Muchos votantes de una tendencia política eligen de entre los partidos que más concuerdan con sus ideas aquél que más posibilidades de victoria tiene. De tal manera que PP y PSOE resultan favorecidos respecto a UpyD e IU, por ejemplo, tanto por la aplicación de la ley D'Hondt como en la influencia que la aplicación de dicha ley ejerce sobre la decisión de los electores. En cualquier caso, sea proporcional o mayoritario, ambos reflejan la voluntad popular de manera sesgada. Lógicamente la aprobación de la ley electoral corresponde a las mayorías, por lo que éstas no tienen el más mínimo interés en cambiarla. A no ser, como está proponiendo el PP, en su propio beneficio.

Por tanto, aunque lógicamente una democracia asamblearia es a todas luces inoperante, además de que los ciudadanos tienen otras preocupaciones y asuntos que atender más allá de la política, sería exigible por parte de los mismos que les dieran más posibilidades de participación, no solo votar cada cuatro años. Es decir, democracia representativa, pero más participativa, sin excluir la decisión directa por parte de los ciudadanos vía referéndum vinculante. También habría que plantearse el fenómeno de Internet como medio de participación política.

Titulo democracia controlada porque así se diseñó desde la misma Constitución. Tenemos por ejemplo que el artículo 92 de la Constitución establece que solo el gobierno central puede proponer al rey la celebración de un referéndum, que en cualquier caso solo sería consultivo. Lo primero es una forma de limitar las posibilidades de expresión de los ciudadanos, lo segundo consiste en tutelar la decisión de los mismos. Considerar que un referéndum solo puede ser consultivo es hacer que el poder político puede imponer su decisión a lo que éstos decidan directamente. Cuando elegimos a los políticos pocas personas coinciden en su totalidad con sus propuestas, elegimos a los que más se acercan a nuestras posiciones. Por tanto aplicando el sentido común no puede prevalecer la decisión de unos representantes sobre la decisión directa del pueblo. Como ejemplo tenemos como el partido socialista después de lo que votaron los ciudadanos sobre el referéndum de la OTAN, años después no respetó el resultado de aquella consulta cuando intervino militarmente en la antigua Yugoslavia y cuando ingresamos en la estructura militar aliada. No se trata en estos momentos de discutir sobre la idoneidad de nuestra pertenencia o no a la alianza militar, sino que carece de legitimidad que un gobierno tome decisiones por encima de lo que decidió el pueblo directamente. En el caso catalán nos encontramos en la situación de que les impiden pronunciarse. No se trata ahora de hablar sobre la independencia o no de Cataluña, sobre a quien le corresponde decidir, sino a defender el derecho de todos los ciudadanos a expresarse y, estableciendo las condiciones, a decidir.

Por una parte al tratarse de un sistema parlamentario, la separación en tres poderes que estableció Montesquieu en el siglo XVIII queda reducida, en la práctica, a solo dos (famosa es la frase “politización de la justicia y judicialización de la política”), poder político y poder legislativo. El poder ejecutivo ha absorbido al legislativo. La Constitución establece la prioridad de la iniciativa legislativa del ejecutivo sobre el resto de actores legitimados (incluido el propio legislativo) para llevarla a cabo. El ejecutivo además de la potestad de desarrollo reglamentario de las leyes, que le es propia, tiene la capacidad de dictar Decretos-leyes y decretos legislativos, aunque requieran la autorización parlamentaria. Además una persona puede ser titular de ambos poderes, como sucede con la mayoría de los miembros del gobierno.

Pero tal y como esta diseñado nuestro sistema, en la práctica este control es aún mayor. En las elecciones a los ciudadanos nos convocan para elegir a nuestros representantes en Cortes, pero realmente se plantean como si fueran unas elecciones presidenciales. Nos llaman a elegir entre cabezas de lista que son los que aparecen en los carteles electorales, pero nosotros solo elegimos a los diputados que correspondan a nuestra circunscripción, con el convencimiento de que estos elegirán posteriormente como presidente a su líder. Se da la paradoja de que nos plantean unas cuasi elecciones presidenciales y éstas son legislativas.

Además nuestros parlamentarios están de hecho sometidos a la férrea disciplina de los partidos, de tal manera que la camarilla dirigente de cada partido es la que decide, ellos solo se limitan a apretar el botón. Tenemos que nuestra sistema presenta la paradoja, por no llamarla aberración, de que los parlamentarios son dueños formalmente de su voto pero a su vez han de obedecer consignas de partido, a esto lo llaman “democracia interna”. Es decir algo tan curioso como que la mayoría de un grupo parlamentario decide por todos, Si no lo hacen los multan y lo verdaderamente coercitivo, el convencimiento de que en los próximos comicios no irán en las listas. Y no les duelen prendas de reconocerlo públicamente. Ya que ellos son los legisladores que decidan, verdaderos representantes del pueblo o que se quiten la careta que con que solo haya un representante por grupo parlamentario con el poder proporcional que le corresponda nos basta. Nos ahorraríamos muchos salarios.

Prefiero no hablar de un Senado, que al contrario que sucede en otros países, carece de real poder decisorio. Podrían modificarlo, porque ahora solo sirve para que Griñán eluda a la jueza Alaya y pagar unos cientos de generosos estipendios. Si no, que lo supriman. De ellos es de quien depende hacerlo.

Hablaba de un sistema con dos poderes, político y judicial, pero hay que tener en cuenta que el político con su voracidad trata de controlar al judicial. Así tenemos el aforamiento de que gozan, nivel de fuero que no es común a la mayoría de los países de nuestro entorno. Hacen manifestaciones de querer modificarlo pero ahí sigue, casi pretenden que les tengamos lástima por solo disponer de una instancia judicial. Tenemos que la elección del CGPJ les corresponde. Tiene sentido que sean los representantes del pueblo los que elijan el órgano de gobierno de un poder del Estado y que no lo hagan meros funcionarios como serían los jueces; pero no es menos cierto que este órgano que eligen es el que nombra a los jueces del Supremo, a quienes correspondería juzgarlos en un momento dado. Creo que con esto cerramos el círculo. Para más INRI tenemos la institución del indulto, donde el ejecutivo tiene la posibilidad de modificar decisiones judiciales y no tiene ni que motivarlo. No es que haya que acabar con esta posibilidad para el condenado (faculta para corregir algunas decisiones de los jueces que no permite la rigidez legal) pero podrían exigir el apoyo del tribunal sentenciador y además podrían atribuirle este derecho de gracia al mismo poder judicial. Que fueran los propios jueces los que decidieran sobre cuestiones de ámbito judicial. Evitaríamos suspicacias sobre algunos indultos y se evitaría que España fuera uno de los países de nuestro entorno que más indultos concede.

Aunque me resulta criticable el sistema norteamericano en muchos aspectos (como la financiación privada de las campañas, con lo que supone de manipulación por parte del gran capital) envidio el hecho de que elijan de forma separada a su presidente y a sus legisladores, verdadera separación de poderes. Envidio también que los electores sepan a que representantes eligen y que no los impongan los partidos. Envidio ver a los asesores de Obama negociando en ocasiones senador por senador y no con los gerifaltes de los partidos. Envidio que la Jefatura de Estado sea elegida y no heredada. Envidio que convoquen consultas populares (referéndumes) sin tantas limitaciones como en nuestro país.

Tristemente nos encontramos con que la mayoría de los dirigentes de los partidos han tenido que hacer carrera en sus partidos (como Susana Díaz) y que las cúpulas de los mismos deciden sobre las listas electorales. Así a los poderes económicos y otros poderes fácticos les resulta más fácil controlar al poder político. Después ya solo les basta con controlar también los medios de comunicación. Si alguien solicita profundizar en nuestra democracia nos recuerdan los fantasmas del pasado y nos dicen que la perfección democrática se alcanzó con la Constitución de 1.978. Eso sí, con Podemos e Internet les ha salido un grano.
 
Fermín.